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¡QUÉ DIFÍCIL ES SER MUJER!

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¡Qué difícil es ser mujer! Y no estoy hablando de las mil y una luchas que tenemos por ocupar nuestro lugar en la sociedad actual; estoy hablando de esa lucha constante contra nosotras mismas que dura unos 40 años hasta que por fin somos dueñas de un cuerpo que ya no nos responde.

Durante la adolescencia las alteraciones hormonales nos afectan a todos, hombres y mujeres. Pero a las mujeres nos siguen afectando durante muchísimo tiempo más: hablo del maldito síndrome premenstrual. Y recalco lo de PRE, que la creencia popular es que la alteración se produce cuando nos viene el período, pero lo cierto es que es antes y el cuerpo se empieza a normalizar cuando por fin acontece la bajada de la "maldita".

El caso es que los cambios hormonales nos afectan sobremanera, no sólo manifestándose una serie de alteraciones físicas que casi todas conocemos: nos hinchamos como globos ¡sí! no es que nos hayamos hartado a comer dulces esa semana. Si de repente le sueltas a tu compañera de trabajo: te noto más llenita... sentirás además esa mirada asesina y fulminante que si no te desintegra, al menos hace que quieras desaparecer de la faz de la tierra. Se llama retención de líquidos, afecta a unas mujeres más que a otras y puede hacernos subir alrededor de unos 2 kilos (no sé si llamarlos litros) los días previos a la regla.

Y los pechos…  crecen, se hinchan, se ponen redondos y duros como pelotas de baloncesto. ¡Qué fantástico!, pensarán algunos. ¡Error! Son intocables. A ver quién es el osado que se atreve a poner una mano encima de un pecho que parece que va a explotar de dolor.

Eso por no nombrar los cólicos y dolores de ovarios, que en algunas ocasiones son tan fuertes que tengo amigas a las que les oído decir que su parto les dolió menos.

Luego están los cambios de humor: No los tenemos porque queramos. Las fluctuaciones hormonales nos hipersensibilizan y a veces nos vuelven incluso agresivas... ¿peligrosas? no tanto... todavía no he oído un caso de que una mujer asesine a su pareja por inestabilidad hormonal. Pero no te sorprendas si de repente esa dulce chica que nunca se queja de nada te responde a gritos cuando le preguntas por qué no ha terminado el trabajo que le encargaste hace una semana: Puede que te dispare cuatro verdades que en su estado normalizado estarían disfrazadas por su educación y saber estar, aparte que probablemente no tendrían la misma importancia.

Y no, seguimos sin saber a qué huelen las nubes, no nos levantamos una mañana orgullosas de ser mujer por usar una determinada marca de compresas o tampones; ni los unos ni los otros evitan esa sensación de estar sucias por no decir que por muchas alas que se empeñen en ponerle a las compresas, seguimos sin poder volar.

Un consejo: no hace falta recordarnos que estamos en “esos días”. Ya lo sabemos. A ver qué excusa tienes tú cuando no haya quien te aguante.

Miércoles, 04 de Julio de 2007 10:10 historiasdeblog #. Historias cotidianas

Comentarios » Ir a formulario

Autor: lau

muy buenoo

Fecha: 22/12/2008 02:54.


gravatar.comAutor: Oscar Barragan

muy bueno mujer!! XD

Fecha: 08/09/2009 20:34.


Autor: maria

QUE BUEENO!, LA PURA REALIDAD

Fecha: 24/12/2009 13:55.


gravatar.comAutor: estefany

http://mujeresnobrutas.blogspot.com/

Fecha: 27/03/2010 21:41.


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